Abejas carniolas: dulzura, ciencia y calma en el colmenar
En un pequeño colmenar, el zumbido de la abeja carniola ordena pensamientos. El apicultor te enseña a moverte lento, a usar el ahumador con respeto y a leer el humor del día. Abres cuadros, buscas la reina, reconoces cría sana y reservas miel con criterio. Después, catas sabores que cambian según floraciones. Saldrás con más preguntas que respuestas, y eso es bueno. Deja la tuya, únete a nuestras charlas y comparte tu primera vela de cera.