Postojna con calma, más allá del tren
El pequeño tren nos acerca, pero elegimos caminar despacio los tramos permitidos, leyendo paneles, oliendo piedra, deteniéndonos ante formaciones que parecen velas invertidas. La guía comparte anécdotas de exploradores y de un proteo que asomó tímido. Comprendemos que la prisa, en estas galerías, solo estorba, y que el asombro necesita silencio para hacerse grande.