Ritmo pausado, pasos plenos
Empezar sin apuros cambia cada kilómetro: al regular la respiración, relajar los hombros y soltar expectativas, el sendero ofrece señales claras. En los Alpes Julianos, un paseo atento por Vršič o planicies de Pokljuka se vuelve laboratorio de calma, donde priorizas hidratación, microdescansos y escucha del propio cuerpo para sostener un día entero sin agotarte ni perder la alegría curiosa.